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Los signos y síntomas de los problemas de circulación en los pies


La mala circulación en los pies, que a menudo se conoce como enfermedad vascular periférica, es el resultado de la falta de sangre oxigenada que se bombea a las extremidades (pies y manos) del cuerpo. La mala circulación tiene varias causas posibles y factores de riesgo y produce varios síntomas distintivos.

Sensación de hormigueo y entumecimiento

Alguien que experimenta una circulación sanguínea insuficiente en los pies puede sentir una variedad de sensaciones, que incluyen entumecimiento, hormigueo o la sensación de alfileres y agujas. La oclusión arterial periférica, o el endurecimiento de las arterias, pueden hacer que las manos y los pies se sientan entumecidos, hormigueantes, pesados ​​o tensos. Si se presentan estos síntomas, junto con dolor o calambres en las piernas debido a una caminata corta, poca concentración y memoria, impotencia o frigidez, se recomienda buscar una evaluación médica porque el endurecimiento de las arterias es considerado por muchos como el asesino número uno de Estados Unidos. La enfermedad de Buerger, una afección provocada por la inflamación crónica de los vasos sanguíneos en los fumadores, también puede causar una sensación de hormigueo en los dedos de los pies. Según el Dr. James Balch, autor de "Prescripción para la curación nutricional", existen otras afecciones que pueden causar entumecimiento en los pies, como neuropatía diabética, esclerosis múltiple, nervio pellizcado, artritis reumatoide y accidente cerebrovascular.

Dolor

La enfermedad arterial oclusiva crónica avanzada puede causar dolor en reposo, especialmente al acostarse, que a menudo se manifiesta como una sensación de ardor u hormigueo con entumecimiento de los dedos de los pies. La claudicación es un dolor similar a un calambre que ocurre en las piernas y, a veces, en los pies como resultado de una mala circulación en las piernas, generalmente causada por aterosclerosis o arteriosclerosis. La enfermedad arterial periférica, donde los depósitos grasos se acumulan en los revestimientos internos de las paredes arteriales y restringen la circulación sanguínea a los riñones, el estómago, los brazos, las piernas y los pies, puede causar claudicación intermitente. Este tipo de calambres o fatiga en las piernas o los pies, durante la actividad, generalmente desaparece cuando la persona se queda quieta.

Hinchazón

Las arterias de las piernas obstruidas y los coágulos de sangre pueden causar hinchazón o edema, debido a la acumulación de líquido en los tejidos. El dolor y la frialdad en las piernas y los pies también son comunes en estas afecciones, según James Marion, autor del "Manual contra el envejecimiento: la enciclopedia de la salud natural".

Cambios en la piel

El tejido de la piel que se ve crónicamente afectado por un suministro de sangre deficiente puede aparecer brillante, liso y delgado, con poco o ningún vello en la superficie. Las uñas de los pies pueden ser gruesas y tener depósitos de material similar al maíz debajo de ellas.

Descoloramiento

En los tejidos que carecen crónicamente de oxígeno, la piel puede aparecer de color negro violáceo o azulado, o puede aparecer incolora.